Brot IA · Un servicio de Arrelam

Un asistente con IA que arraiga en tu negocio

Brot IA se instala en tu web y responde a tus clientes las 24 horas, en catalán, castellano o inglés, con la información real de tu negocio: servicios, precios, horarios, condiciones. Y cuando una consulta necesita a una persona, lo reconoce y te la deriva con los datos de contacto.

No es un robot de respuestas enlatadas: entiende preguntas escritas con lenguaje natural y contesta como lo harías tú. Nunca se inventa precios, plazos ni promesas.

¿Quieres verlo en acción? Abre la burbuja de chat de aquí abajo a la derecha: es Brot.

Qué ganas

Un asistente bien hecho no sustituye tu atención al cliente: la multiplica. Resuelve lo repetitivo, filtra lo importante y no deja escapar ninguna oportunidad.

Atención inmediata, siempre

Un cliente que pregunta a las 23 h recibe respuesta a las 23 h, no al día siguiente cuando quizá ya ha comprado en otro sitio.

Menos preguntas repetidas

Horarios, ubicación, precios publicados, condiciones... el asistente las resuelve y tú recuperas tiempo para el trabajo de verdad.

Contactos que no se pierden

Cuando hay interés real, Brot recoge nombre y correo (con consentimiento) y te lo envía al momento. Cada conversación puede acabar siendo un cliente.

Sabes qué pregunta la gente

Cada mes ves qué consultas se hacen y cuáles no han tenido respuesta: información directa para mejorar tu negocio.

Cómo lo vive tu cliente

  1. Entra en tu web y ve una burbuja de chat discreta, integrada con tu diseño.

  2. Pregunta lo que quiera, como si escribiera un WhatsApp.

  3. Brot responde al instante con la información que tú has aprobado.

  4. Si hace falta una persona, se lo dice claramente y le ofrece dejar sus datos. Tú recibes el aviso por correo.

El asistente siempre se identifica como inteligencia artificial, tal como exige la normativa europea. Nada de engañar a nadie.

Se instala en cinco minutos

Una línea de código en tu web (como la de Google Analytics) y el chat aparece. Funciona con WordPress y con cualquier otro sistema.

  • Ningún cambio en tu web: toda la tecnología vive en los servidores de Arrelam.
  • Tu web no se ralentiza ni se carga de trabajo extra.
  • Las mejoras del servicio las recibes automáticamente, sin tocar nada.

Si un día dejas el servicio, el chat desaparece de tu web al instante y todo queda exactamente como estaba.

De dónde saca las respuestas

De una base de conocimiento propia y exclusiva de tu negocio, que preparamos juntos: tu web, tus documentos, tus preguntas frecuentes. Tú propones el contenido; Arrelam lo revisa, lo prueba y lo publica. Nada llega al asistente sin pasar ese filtro.

Y si el asistente no sabe algo, lo dice con naturalidad y deriva la consulta hacia ti. Nunca se inventa una respuesta.

Dos planes, sin sorpresas

Implantación única para dejarlo todo a punto (conocimiento, pruebas, instalación) y una cuota mensual que incluye el uso de la IA, el mantenimiento y la revisión mensual.

Recomendado

Brot IA Essencial

Para negocios y profesionales que quieren atender bien su web sin complicarse.

79 €/mes + IVA

Implantación inicial: 790 € + IVA (única).

  • 1 asistente en tu web, con tu identidad
  • Hasta 500 conversaciones al mes
  • Captación de contactos con consentimiento
  • Base de conocimiento gestionada por Arrelam
  • Estadísticas y revisión mensual
  • Conversaciones conservadas 30 días
  • Uso de la IA incluido dentro del límite
Elegir Essencial

Brot IA Negoci

Para webs con más movimiento o negocios que quieren sacar más partido a las conversaciones.

149 €/mes + IVA

Implantación inicial: 1.490 € + IVA (única).

  • Todo lo del Essencial, y además:
  • Hasta 2.000 conversaciones al mes
  • Más fuentes de conocimiento y actualizaciones más frecuentes
  • Informes avanzados
  • Conversaciones conservadas 90 días
  • Prioridad de soporte
Elegir Negoci

¿Y si llegas al límite de conversaciones? Te avisamos cuando te acerques (al 80 % y al 95 %). Si se alcanza, el asistente se pausa hasta el mes siguiente — pero el formulario de contacto sigue funcionando siempre: ningún cliente se queda sin poder escribirte. Si pasa a menudo, lo hablamos y ajustamos el plan.

Seguridad y privacidad, sin letra pequeña

Un asistente con IA toca datos de personas. Por eso Brot IA nace cumpliendo la normativa, no adaptándose a toda prisa.

Transparencia obligatoria: el asistente siempre dice que es una IA (Reglamento Europeo de IA).
Tus datos son tuyos: tú eres el responsable del tratamiento y Arrelam actúa como encargado, con contrato.
Mínima recogida: para contactar solo se piden nombre y correo, siempre con consentimiento explícito.
Las conversaciones se borran automáticamente según el plazo de tu plan.
Cada cliente tiene su conocimiento y sus conversaciones aisladas, con pruebas de seguridad automatizadas.
Si un día quieres irte: te exportamos tus datos y se borra todo. Sin retenciones rehén.

Preguntas frecuentes

¿Puedo ver qué responde el asistente?

Sí. Cada mes recibes un resumen de conversaciones, contactos y preguntas sin respuesta, y puedes pedirnos revisar cualquier conversación.

¿Puedo cambiar lo que dice?

Sí: nos envías el contenido nuevo (precios, horarios, servicios), lo revisamos y lo publicamos. Los cambios son rápidos, quedan registrados y se pueden deshacer.

¿Sustituirá mi atención al cliente?

No, y quien te lo prometa te engaña. Resuelve lo repetitivo y filtra lo importante para que tú dediques el tiempo a lo que aporta valor. Las consultas delicadas siempre acaban en una persona: tú.

¿Qué pasa si dice algo incorrecto?

El asistente solo trabaja con contenido aprobado y está instruido para no inventar. Aun así, ninguna IA es infalible: por eso se identifica como tal, deriva cuando duda, y revisamos las conversaciones para mejorar continuamente.

¿Y si dejo el servicio?

El chat desaparece de tu web al instante, te exportamos lo que es tuyo y borramos el resto. Tu web queda exactamente como estaba.

Tu web puede atender mejor

Cuéntanos tu negocio y miraremos juntos si Brot IA encaja — y si no encaja, te lo diremos. Nuestra mejor publicidad es no venderte nada que no necesites.